El SEO local es el trabajo que hace que tu negocio aparezca en Google Maps y en la caja de resultados locales cuando alguien busca cerca. Google combina tres factores para decidir a quién muestra: relevancia, es decir qué tan bien encaja tu ficha con lo que se buscó; distancia entre la persona y tu dirección; y prominencia, que es la reputación de tu negocio dentro y fuera de internet.
De los tres, la distancia no la controlas. La relevancia y la prominencia sí, y ahí es donde se gana. Relevancia es tener la categoría correcta, los servicios listados, horarios reales, fotos propias y una descripción que use las palabras con las que te buscan. Prominencia es volumen y calidad de reseñas, respuestas a esas reseñas, menciones de tu negocio en otros sitios y coherencia absoluta entre lo que dice tu ficha y lo que dice tu web.
Esa coherencia es el error más repetido que encontramos: un teléfono en la ficha, otro en el pie de la web y un tercero en el directorio donde te registraron hace cinco años. Cada incoherencia le resta confianza a tu negocio como entidad, y arreglarlas suele dar resultado más rápido que cualquier otra acción.
Falta una cuarta pata que casi nadie trabaja todavía: los asistentes de IA también responden preguntas del tipo dónde encuentro esto cerca, y se apoyan en datos estructurados y en fuentes que puedan verificar. Un negocio con su identidad bien declarada tiene ventaja también ahí.