El precio del SEO en Colombia varía enormemente entre una propuesta y otra, y no siempre porque una agencia sea más cara que otra: casi siempre es porque están cotizando trabajos distintos con el mismo nombre. Antes de comparar dos cifras conviene entender qué mueve cada una.
El primer factor es el estado técnico de tu sitio. Una web moderna, rápida y bien estructurada necesita poco trabajo de base; una web de hace ocho años con plugins acumulados y código heredado puede requerir semanas solo para dejarla en condiciones de competir. Es la diferencia más grande entre dos presupuestos y la que menos se explica en las propuestas.
El segundo es el tamaño: no cuesta lo mismo trabajar un sitio de ocho páginas que un catálogo con seiscientas URLs, porque cada plantilla, cada tipo de página y cada bloque de contenido hay que revisarlo y optimizarlo. El tercero es la competencia de tu sector y tu ciudad: posicionar una clínica estética en Medellín exige un esfuerzo sostenido que no tiene nada que ver con posicionar un proveedor industrial en un nicho donde nadie ha tocado el SEO.
Y el cuarto, el que más se subestima: qué parte del trabajo asumes tú. Si tienes desarrollador propio que aplique las correcciones y alguien que escriba contenido con nuestra guía, el costo baja bastante. Si la agencia tiene que hacerlo todo, sube. Ninguna de las dos opciones es mejor: depende de tu equipo.